Como buen noctámbulo que soy, no sólo me cuesta dormir al acostarme, si no que también en algunas ocasiones veo amanecer, y hoy es uno de esos días. He visto un nuevo amanecer, que a diferencia de los últimos que he visto, el de hoy ha sido radiante, sin una nube, una atmósfera limpia, y una luz que me ha invitado a la reflexión una vez más.
Sucede, para mi desgracia, que soy un convencido de la teoría de la conspiración, y por absurdo que parezca, creo que existe, una o un grupo de personas de carne y hueso, que son capaces de manipular la marcha de las sociedades globales, de alguna manera, a su antojo. Pues bien, hace ya unos años, cuando empecé a sentir en mis entrañas, que mi destino estaba en manos de ése lobby de forma global, y en las mías de forma puntual, tras superar la rabia y la impotencia que me generaba ése sentimiento, decidí ponerme manos a la obra, y situarme en el mundo de la forma puntual que estuviera en mis manos, y así lo hice. Logré lo que "quería" no sin luchar por ello todo lo que hizo falta, y me sentí muy satisfecho. Mientras tanto, cayeron imperios (Persa, Egipcio, Griego, Romano, Español (¿por qué no?)) se sucedieron muchas guerras (innumerables) murieron millones y millones de personas de forma cruenta (qué te voy a contar) el hambre azotó a grandes poblaciones, las pestes camparon por el mundo a su antojo y las depresiones económicas se sucedieron con la misma frecuencia (que no intensidad) que los períodos de bonanza, y la bonanza, como siempre, alcanzó a muchos menos que aquellos a los que la depresión había arruinado. En fin, cuando desperté de mi particular empeño por situarme en el mundo, éste era el de siempre, nada había cambiado, seguía habiendo Imperios nuevos, continuaban algunas de las antiguas guerras (otras se habían acabado, pero habían empezado otras nuevas), el hambre en el mundo seguía su implacable marcha, las pestes habían cambiado su cepa, pero ahí estaban y la depresión había seguido a la bonanza una vez más.
Total, que es cierto, ese lobby, del que hable antes, hace hoy lo mismo que viene haciendo durante los últimos 4000 años o más (que yo sepa). Se encarga de que todo cambie en la superficie, para que nada cambie en el fondo.
Vuelta a la rabia, a la impotencia y a la desesperación. ¿Por qué no la montamos parda? ¿Por qué no nos agrupamos los hombres de buena voluntad y echamos a la calle a todos los integrantes de ése lobby funesto, que decide lo que debemos pensar, qué nos debe gustar o cuales deben ser nuestras aspiraciones?
Pues simplemente, porque inconscientes conocedores de la historia (cuando menos la más reciente) sabemos que todo eso no sirve para nada, ya se ha hecho miles de veces y el resultado es el que es, se ha vuelto a hacer de todo en la superficie y nada ha cambiado en el fondo.
¿Queda algo por hacer? Pues no lo sé, pero creo que hay una revolución pendiente, la "revolución interior", la personal, ésa que nadie es capaz de conocer a priori y que por lo tanto es impredecible, la que hace que cada uno de nosotros sea, de verdad "un mundo en uno mismo" y que hace que nada ni nadie pueda dictarnos nada que no salga de nuestro propio interior, en fin, la auténtica libertad. Cuando pienso esto, debo confesarlo, me muero de miedo, lo estoy pensando ahora y me pongo a mirar al cielo azul de éste precioso amanecer, me preparo una taza de chocolate caliente, me miro a mí mismo, me veo tan pequeño en un mundo tan grande que quién sabe qué haré ahora ¿me pondré manos a la obra, o esperaré sin mas un nuevo amanecer?
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